Querétaro se encuentra entre las diez entidades con menor rezago habitacional en México, un dato clave que refleja las condiciones de vida de sus habitantes y su desarrollo económico.
El rezago habitacional no solo significa carecer de una vivienda propia. También incluye hogares con materiales inadecuados en pisos, techos o paredes, falta de servicios básicos como excusados, o viviendas donde varias personas comparten espacios reducidos. Por ello, este indicador mide la calidad y habitabilidad del hogar, no solo su existencia.
Según la actualización 2025 del Rezago Habitacional elaborada por la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y la Comisión Nacional de Vivienda (Conavi), en México hay 8 millones 330,372 viviendas en condiciones de rezago, equivalentes al 21% del parque habitacional nacional.
Querétaro destaca por tener uno de los índices más bajos de rezago habitacional, situándose en el top 10 del país. Esta posición contrasta con estados como Chiapas (63.5%), Tabasco (60.2%), Oaxaca (47.6%), Guerrero (43.5%) y Veracruz (43%), que enfrentan mayores carencias.
Otras entidades con bajos índices incluyen Aguascalientes (3.5%), Nuevo León (5.2%), Sinaloa y Ciudad de México (6.9%), Tlaxcala (7.5%) y Jalisco (7.7%). Cada estado presenta condiciones económicas y urbanas particulares que influyen en estos resultados.
Para Querétaro, mantener un bajo rezago habitacional es fundamental para mejorar la calidad de vida, facilitar la movilidad laboral y atraer a nuevos habitantes y empresas. Sin embargo, un buen indicador no garantiza que todas las familias puedan acceder fácilmente a una vivienda adecuada.
El rezago mide las condiciones físicas de la vivienda, pero no refleja directamente los precios inmobiliarios ni la capacidad de compra. Por eso, el reto es ofrecer viviendas accesibles en ubicación, precio y servicios, que respondan a la diversidad de ingresos y necesidades.
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En México, el rezago habitacional disminuyó del 24.4% en 2020 al 21% en 2025, mostrando una mejora, aunque aún quedan millones de hogares que requieren mejoramiento, ampliación o sustitución.
La Sedatu y Conavi estiman que se necesitan 6 millones 138,632 acciones de mejoramiento, 1 millón 367,306 sustituciones y 824,434 ampliaciones. Esto indica que el desafío no es solo construir nuevas viviendas, sino también mejorar las existentes.
La concentración del rezago en Veracruz (13.1%), Chiapas (11.6%), Oaxaca y Estado de México (7.1% cada uno) y Baja California (6.6%) representa el 45.5% del total nacional. Estas cifras subrayan la necesidad de políticas regionales específicas.
Los datos sobre rezago habitacional orientan al sector inmobiliario y de la construcción sobre las áreas con mayores necesidades. Programas de mejoramiento, vivienda accesible y planeación urbana pueden generar oportunidades, siempre considerando ingresos, disponibilidad de suelo, infraestructura y servicios básicos para evitar aumentar desigualdades.
En resumen, el lugar de Querétaro en el top 10 nacional refleja avances importantes en vivienda, pero el desafío sigue siendo garantizar que más familias accedan a hogares dignos y asequibles, con una ubicación que facilite su desarrollo integral.
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