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Trump archivos - Money Querétaro

Hace unas semanas, el miércoles 17 de junio pasado, en el Palacio de Versalles el presidente Donald Trump firmó el Memorándum de Entendimiento entre Estados Unidos (EU) e Irán, esto se llevó a cabo en presencia de los líderes de los países del G7 sin la presencia de Irán, que lo firmó de manera digital.

El presidente Trump dijo que dicho Memorándum de Entendimiento (MDE), ponía fin de manera inmediata y permanente a las operaciones militares en todos los frentes, incluyendo el Líbano.

No estuvo presente ningún representante de Israel a pesar de que en el primer punto del mencionado Memorándum se incluye el fin de operaciones militares en el Líbano.

Curiosamente el Tratado de Versalles de 1918 que fue un plan de paz con rendición de Alemania, constaba esencialmente de 14 puntos al igual que el Memorándum de Entendimiento que implica una rendición de facto de EU.

Es muy importante enfatizar que el MDE de ninguna manera representa la firma de la paz de esta guerra entre EU e Israel contra Irán, es una especie de carta de intención o mapa de ruta para lograr la paz.

Steve Jermy, quien ha estudiado economía y ha sido comodoro y capitán de la marina del Reino Unido, está desarrollando su teoría “Macroenergética” con la que dice que existe una relación matemática muy estrecha, por el orden de 95%, entre el consumo mundial de petróleo y el PIB mundial, lo que significa que, si el consumo de petróleo disminuye, el PIB cae de manera casi igual.

A raíz del bloqueo del Estrecho de Ormuz, que el 28 de junio pasado cumplió 4 meses, Steve Jermy asegura que tendremos una recesión o contracción económica global aproximadamente del 5% y si el bloqueo se prolonga, podría impactar hasta un 10%, lo que equivaldría a una depresión económica mundial similar a la de 1929.

Esto no solamente lo ha dicho Steve Jermy, el mismo presidente Trump lo dijo veladamente en el Palacio de Versalles en esa reunión con los mandatarios del G7, refiriéndose a la fuerte caída de las reservas de petróleo de EU (Las cuales descendieron a su nivel más bajo desde 1983 y de otros países) y que esto iba a llevar al mundo a un gran problema económico mundial.

La apertura del Estrecho de Ormuz es algo que EU y Europa buscan y desean realmente, pero desde mi punto de vista, es un escenario muy muy difícil de lograr, debido al factor Israel y su proyecto del Gran Israel, que harán todo lo que esté en sus manos para evitar la paz y evitar el retiro de EU de la guerra que llevan en conjunto contra Irán.

Siempre he sido partidario de ver el lado positivo de la vida, por lo que creo que una situación de este tipo afectaría a todo el mundo, a unos más y a otros menos, pero considero que en caso de darse representa una gran oportunidad para quienes sepan aprovecharla.

Las claves están en que los costos de la energía se han incrementado y se incrementarán más o mucho más en un escenario extremo, lo mismo pasará con el costo de los alimentos, cada quien debe prever en función del consumo de energía en su negocio qué alternativas tiene. Y a nivel personal, observemos el consumo de energía en el hogar y su costo, también el consumo y eventual escasez de alimentos que provocará de forma indirecta esta guerra.

Esperemos lo mejor, busquemos las oportunidades, pero preparémonos para los problemas o inclusive para lo peor.

*Carlos Martínez es empresario queretano de logística y mensajería.

El lunes 2 de marzo de 2026, en la apertura de los mercados, se sintió como si alguien hubiera cambiado las reglas del juego sin avisar.

Pantallas en rojo. El crudo Brent escalando rápidamente por encima de los 82 dólares, con advertencias de Wall Street apuntando a los 100 dólares por barril. Titulares que, en tiempos normales, sonarían a película: Estados Unidos e Israel lanzan una ofensiva mayor contra Irán, Teherán cierra el Estrecho de Ormuz en represalia, y Washington anuncia escoltas militares para los buques mercantes.

Y cuando eso pasa, el mundo no entra en pánico por el romanticismo geopolítico. Entra en pánico por una razón simple: el petróleo no es un commodity más, es el “sistema operativo” de la economía.

Transporte, alimentos, logística, inflación. Todo pasa por ahí.

Si el Estrecho de Ormuz, por donde transitan alrededor de 20 millones de barriles diarios (cerca del 20% del consumo mundial), se vuelve impracticable, el precio no sube solo por “miedo”. Sube porque el mundo se queda sin ruta. El pánico logístico es real: las primas de seguros marítimos contra riesgos de guerra ya se han disparado, encareciendo los tránsitos en cientos de miles de dólares.

Entonces la pregunta lógica es: ¿Siendo Estados Unidos, cómo te metes a una guerra que puede incendiar Ormuz sin tener un Plan B energético?

Y aquí es donde Venezuela entra como prólogo.

El 3 de enero, Estados Unidos capturó a Nicolás Maduro en Caracas. Después vino algo menos visible para el público, pero vital para el mercado: la reconfiguración del petróleo venezolano bajo control y licencias de la OFAC (como la 46A y 47).

Los números ya lo reflejaban en febrero, con exportaciones de 800 mil barriles diarios. Pero la confirmación de la jugada llegó justo ahora: este 4 de marzo, en medio del caos de Medio Oriente, PDVSA (Petróleos de Venezuela, S.A.)  firmó nuevos contratos para suministrar crudo directamente a Estados Unidos, con el objetivo explícito de "estabilizar" el mercado mundial.

¿Esto significa que “Venezuela salva al mundo” si Ormuz se bloquea? No. Venezuela hoy no sustituye un shock de Medio Oriente en volumen.

Pero aquí aparece una lectura incómoda, y plausible: antes de patear el tablero en Medio Oriente, aseguras una palanca energética en tu hemisferio.

Con el cambio político en Caracas, el crudo que antes terminaba mayoritariamente en China (cerca del 75% en 2025) hoy se está redirigiendo mediante superpetroleros hacia Europa, India y la costa del Golfo estadounidense.

No puedo decirte que existe un memo que diga “primero Caracas, luego Teherán”. Eso sería guión de Netflix. Pero sí puedo decirte esto: la secuencia es real y los incentivos son obvios. Si Ormuz se complica, necesitas alternativas útiles para tu estructura refinadora y una palanca sobre flujos que antes alimentaban a tus competidores asiáticos.

El “espejismo del barril” es creer que esto se trata solo de cuánto petróleo hay. No. Se trata de quién define el acceso, la ruta y el precio.

Y una vez más queda claro que, en geopolítica, rara vez manda el discurso de los derechos humanos. Lo que manda, como su nombre lo dice, es la política de la geografía: rutas, recursos, alianzas y poder.

Más allá de los regímenes en turno, las piezas no se mueven por moral, se mueven por interés. Y casi siempre, detrás de cada nueva configuración, hay un cálculo económico que termina pagándose en precios, inflación y tensión social.

*Gerardo Coronado Benítez es cofundador de Taskers Pro AI, empresa dedicada a democratizar la IA para emprendedores. Es Licenciado en Relaciones Internacionales por la Universidad del Valle de México (Campus Querétaro) y cuenta con un MBA con especialidad en administración de inversiones por Widener University, además de una especialidad en IA Generativa y Automatización Empresarial por la Universidad Europea de Andorra.

Los gobiernos de Estados Unidos y China acordaron reducir temporalmente la mayoría de los aranceles recíprocos que se impusieron recientemente por la nueva política comercial de Donald J. Trump, luego de una primera ronda de negociaciones bilaterales sostenida el fin de semana en Ginebra, Suiza.

     “Tras adoptar las medidas mencionadas, las partes establecerán un mecanismo para continuar las conversaciones sobre las relaciones económicas y comerciales”, dijeron ambas naciones, en un comunicado conjunto. “Estas conversaciones podrán celebrarse alternativamente en China y Estados Unidos, o en un tercer país, previo acuerdo de las Partes. Según sea necesario, ambas partes podrán celebrar consultas de trabajo sobre cuestiones económicas y comerciales pertinentes”.

     El acuerdo entre las dos mayores economías del mundo, que entrará en vigor a partir del miércoles 14 de mayo, contempla que Estados Unidos disminuya los aranceles para productos chinos de 145 a 30%, ya que se mantendrán vigentes los aranceles de 20% que Estados Unidos aplica a las importaciones chinas por el tráfico fentanilo.

     En tanto, los chinos acordaron bajar las tarifas que cobran a bienes estadounidenses de 125 a 10%, así como la suspensión de algunas tarifas sobre productos específicos.

     “Hemos llegado a un acuerdo sobre una pausa de 90 días y una reducción sustancial de los niveles arancelarios”, dijo Scott Bessent, el secretario del Tesoro de Estados Unidos, en una conferencia de prensa. “Ambas partes, en lo que respecta a los aranceles recíprocos, reducirán sus aranceles en 115%”.

     Bessent dijo en entrevista con la cadena de televisión CNBC que sostendrá negociaciones con funcionarios de China en las ‘próximas semanas’ para trabajar en un acuerdo mayor.

     Los mercados financieros recibieron la noticia de la suspensión de los aranceles con optimismo, de modo que los futuros de las bolsas de valores de Estados Unidos avanzaban 3.7% en el caso del índice Nasdaq Composite, 2.7% en el S&P 500 y 2% en el Dow Jones Industrial Average.

FUENTE: Axis Negocios

El presidente estadounidense Donald J. Trump confirmó que su país empezará a cobrar a partir de mañana aranceles recíprocos de al menos 10% a las naciones que a su vez tasan las importaciones de bienes de Estados Unidos, como parte de su nuevo enfoque en materia comercial para proteger a las compañías locales y a sus trabajadores.

     Además, confirmó la imposición de tarifas de 25% a los vehículos provenientes del extranjero, al considerar que es injusto que las grandes compañías vendan sus unidades en el mercado estadounidense mientras las firmas de ahí enfrentan barreras a la competencia. Estas cuotas entrarán en vigor a partir de la medianoche del jueves.

     En la tabla que mostró Trump para anunciar los aranceles recíprocos no figuraron México ni Canadá, los socios de su país en el tratado de libre comercio de Norteamérica, o T-MEC, quienes mantendrán un trato preferencial mientras sus importaciones se realicen en los términos del acuerdo comercial.

     A las dos naciones se les impuso un arancel generalizado de 25% a principios de marzo, como represalia por no detener el tráfico de fentanilo ni los flujos migratorios ilegales. Dicha medida se puso en pausa por un mes para todos los productos que cumplieran con las reglas de origen del T-MEC, luego de que Trump alcanzó acuerdos con la presidenta mexicana, Claudia Sheinbaum, y el entonces primer ministro canadiense, Justin Trudeau, aunque debía retomarse este 2 de abril.

     La Casa Blanca dijo que los bienes que cumplan con el T-MEC permanecerán libres de aranceles y los que no lo hagan pagarán la tasa de 25%, lo que al menos por ahora parece disipar la amenaza de una guerra comercial con México. Además, “en caso de que se den por terminadas las órdenes existentes relacionadas con la migración y el fentanilo, los bienes que cumplan con el T-MEC seguirán recibiendo un trato preferencial, mientras que aquellos que no cumplan enfrentarán una tarifa de 12%”, agregó el gobierno estadounidense.

     Con la decisión de la Casa Blanca, México consiguió lo que el equipo de Sheinbaum venía negociando desde hace tiempo: un trato preferente dentro de la política arancelaria de Estados Unidos, que le permitiera proteger tanto los empleos como la actividad económica nacional, ya que algunos sectores son altamente dependientes de las exportaciones hacia el norte de la frontera.

     La industria automotriz es de hecho una de las más vulnerables ante el proteccionismo comercial, ya que la mayor parte de su producción se destina al mercado estadounidense. De ahí que Sheinbaum adelantara que daría una ‘respuesta integral’ a las medidas de Trump después del 2 de abril, la cual estaría enfocada, entre otras cosas, en fortalecer la fabricación nacional de vehículos que se venden dentro del país.

     De acuerdo con los términos en los que se publicaron las tarifas a los autos, únicamente el contenido estadounidense estará exento del pago de las mismas, pero no está claro hasta qué punto podría haber otras excepciones para los vehículos que ingresen a la Unión Americana desde México o Canadá y que cumplan con las reglas de origen del T-MEC.

     Por otro lado, las cuotas para las autopartes se prorrogarán hasta el 3 de mayo, a fin de dar tiempo para definir el mecanismo con el que se calculará el contenido no estadounidense de las mismas.

     Trump decidió no aplicar cuotas adicionales a las importaciones de México pese a que su administración sí encontró barreras no arancelarias para ingresar al mercado mexicano.

     Entre esas barreras están algunos cambios regulatorios; la piratería; las restricciones de productos genéticamente modificados; el control estatal de recursos como el litio y las acciones del gobierno para favorecer a las empresas estatales de energía --Petróleos Mexicanos y Comisión Federal de Electricidad-- en detrimento de la iniciativa privada; además de una alta concentración en la industria de telecomunicaciones y la posible desaparición del organismo autónomo encargado de regular ese sector.

     El mandatario dijo que las tarifas recíprocas fueron menores a las que el país podría cobrar, ya que se tomaron en cuenta muchas variables para determinar un impuesto menor al que enfrenta Estados Unidos. Esto incluye ‘la tasa combinada de todos sus aranceles, barreras no monetarias y otras formas de engaño’ de las naciones que comercian con la Unión Americana, explicó Trump.

     “Firmaré una histórica orden ejecutiva estableciendo aranceles recíprocos a países alrededor del mundo. Significa que, si nos lo hacen a nosotros, nosotros se los hacemos a ellos”, dijo el presidente, de 78 años, en el Jardín de las Rosas de la Casa Blanca. “Esto es amablemente recíproco, no totalmente recíproco”.

     A un grupo de unos 60 países, que altos funcionarios de la administración Trump calificaron como los “más infractores”, se les impondrá un arancel equivalente a la mitad del que aplican a Estados Unidos, de acuerdo con un reporte del canal de televisión CNN. Estos impuestos recíprocos entrarán en vigor el primer minuto del 9 de abril, según un alto funcionario de la Casa Blanca citado por el medio.

     Trump dijo que, por ejemplo, China enfrentará aranceles de 34% por vender sus bienes en Estados Unidos, mientras que la Unión Europea pagará 20% y Vietnam 46%.

     Por su parte, Taiwán pagará un impuesto de 32%, Japón de 24%, India de 26%, Corea del Sur de 25%, Reino Unido de 10%, Brasil de 10% y Sudáfrica de 30%.

     Trump dijo que si las empresas quieren evitar los aranceles deben considerar producir en Estados Unidos.

     Tras el anuncio, la tasa arancelaria promedio del país para todas las importaciones se elevó a 22%, frente al 2.5% del año pasado, de acuerdo con cálculos de Fitch Ratings.

     La nueva política comercial generó reacciones diversas de las naciones afectadas. El primer ministro canadiense, Mark Carney, dijo que Canadá responderá con ‘determinación y fuerza’ a las cuotas que Trump impuso a los autos y otros bienes, como el acero y el aluminio. Se espera que dichas represalias se anuncien este jueves 3 de abril.

* César Pérez contribuyó a la elaboración de esta historia.

FUENTE: www.axisnegocios.mx

Pese a ese entorno de incertidumbre, los especialistas apuntan a que los fundamentales del mercado de inmuebles industriales en Querétaro son resistentes y con valuaciones atractivas.

La amenaza constante de aranceles que la administración del presidente de Estados Unidos, Donald J. Trump, está utilizando como método de negociación con otros gobiernos ha generado incertidumbre en prácticamente todos los sectores de la industria mexicana, entre ellos las empresas de bienes raíces industriales, en donde participan los fideicomisos de inversión en bienes raíces (fibras) más importantes, donde hasta no hace mucho se encontraba la atención de los inversionistas interesados en emisoras locales.

     Más allá de las prórrogas anunciadas por la administración de Trump --la última de ellas con una nueva fecha para el 2 de abril-- la proyección de los analistas es que algunos riesgos en el corto plazo comiencen a ser ya visibles.

     “Creemos que un arancel del 25% a las exportaciones mexicanas podría tener un impacto negativo directo en las empresas relacionadas con la industria, ya que podría agregar incertidumbre al fenómeno del nearshoring y, como resultado, retrasar o cancelar arrendamientos en algunos REIT [el equivalente estadounidense a las fibras] mexicanos”, escribió en un reporte reciente el equipo de análisis de BBVA.

     De hecho, hay algunas fibras industriales que han resentido ya el efecto de las políticas comerciales de Estados Unidos. Es el caso de Fibra Prologis, que durante 2024 vio incrementarse la desocupación de su portafolio, que pasó de 1.6% a 5.7%, lo que se atribuyó a una ralentización en la toma de decisiones de inversión. Este fenómeno también fue detectado por Fibra Macquarie y Fibra Nova.

     “En términos generales la llegada de nuevos proyectos industriales en nuestras plazas ha sido mínima y debe haber un factor adicional que es la llegada del nuevo presidente de Estados Unidos que también ralentizó el mercado”, dijo Guillermo Medrano, director general de Fibra Nova, en la llamada con analistas e inversionistas por el reporte del cuarto trimestre del año.

     Pero los planes de Trump generaron incertidumbre incluso desde su campaña política, lo que se reflejó en el índice de fibras --que además de los fideicomisos industriales también engloba a los comerciales, de oficinas y usos mixtos-- que finalizó 2024 con un retroceso de 16.3% en comparación con 2023.

     No obstante, pese a ese entorno de incertidumbre, los especialistas apuntan a que los fundamentales del mercado de inmuebles industriales en México son resistentes y pese a la cautela del momento de parte de los inversionistas la industria cuenta con valuaciones atractivas.

     Muestra de ello es que, en el acumulado de los primeros dos meses del año, el índice de fibras presentó un rendimiento de 6.9% en comparación con el mismo periodo de 2024, lo que a decir de Jorge Marmolejo, estratega de inversión de Franklin Templeton, es una señal de que el mercado ya descontó parte de la incertidumbre generada por las políticas comerciales de Trump.

     “No quiere decir que no podamos ver un escenario más negativo, pero también [el sector] merece una oportunidad de inversión”, apuntó el especialista en conversación telefónica.

     Esta opinión parece ser compartida por el mercado, ya que en lo que va del año, las fibras industriales que cotizan en bolsa muestran rendimientos en el precio de sus certificados bursátiles fiduciarios inmobiliarios, o CBFIs.

     Los certificados de Fibra Prologis, el mayor fideicomiso industrial luego de la adquisición de los activos de la también fibra industrial Terrafina, acumulan un alza de 11.8% en lo que va de este año, lo mismo que Fibra Uno, la mayor fibra listada en México, con un rendimiento de 9.5%, o Fibra Macquarie, que pese a perder la batalla por Terrafina, ha subido 5.2% en el mismo periodo.

     Otros fideicomisos industriales también muestran rendimientos, aunque menores, como Fibra Storage (minibodegas), Fibra Mty o Fibra Nova, con alzas respectivas de 2.9, 1.8 y 1.3%.

     “En general, creemos que, al menos para este año, es poco probable que se observe un deterioro de las ganancias”. escribió Pablo Monsivais, analista de Barclays, en un reporte sobre el mercado industrial, en donde dijo que las valuaciones actuales ya reflejan un entorno desafiante.

     Por su parte, el consenso de Factset tiene como recomendación de “compra” a las seis fibras industriales, de acuerdo con datos disponibles en Hub de Infosel.

     Más allá de la incertidumbre de corto plazo, lo cierto es que los fideicomisos mantienen sus planes de crecimiento y apuesta por México, y varios de ellos han externado su optimismo ante los planes gubernamentales para incentivar el crecimiento del país, como el llamado Plan México, con el que gobierno e iniciativa privada prometen inversión productiva del orden de 277 mil millones de dólares en el sexenio.

     Así, Fibra Mty tiene previsto concluir la transición de su portafolio de mixto hoy día con inmuebles industriales y de oficinas a uno totalmente industrial, además de contemplar potenciales adquisiciones por 540.5 millones de dólares, incluidos mercados en los que no tiene presencia, como el centro del país.

     Fibra Macquarie, si bien consideró la posibilidad de que la desaceleración también se extienda a mercados del bajío y occidente, contempla una posible expansión en mercados claves como Tijuana, Guadalajara y Monterrey, para lo que planea invertir entre 50 y 100 millones de dólares este año.

     Fibra Prologis también prevé movimientos en su portafolio para este año, con la venta de parte del portafolio industrial que obtuvo tras la adquisición de Terrafina. Los inmuebles están fuera de los seis mercados principales en los que opera --Ciudad de México, Monterrey, Guadalajara, Tijuana, Ciudad Juárez y Reynosa-- y con su venta prevé obtener mil 500 millones de dólares, de los que 250 millones espera serían con la venta de la primera cartera de inmuebles.

     Fibra Nova, en tanto, tiene siete proyectos en desarrollo en Chihuahua y Ciudad Juárez, los cuales serán concluidos en este año y le permitirá incrementar en 150 mil metros cuadrados, de acuerdo con estimaciones de la compañía.

     Fibra Uno, si bien no contempla inversiones para este año, está en espera de una ventana en el mercado para la oferta pública inicial de su portafolio industrial a través de una nueva fibra que cotizará en la Bolsa Mexicana de Valores, y que llevará por nombre Fibra Next, luego de recibir la confirmación de criterio por parte del Servicio de Administración Tributaria (SAT), lo que le permitirá al nuevo vehículo gozar de los beneficios fiscales de una fibra. Además, también está por concluir el proceso de internalización de sus servicios de asesoría. Aún no informa de la distribución a pagar a sus dueños este año.

     “Nosotros estamos aquí para un negocio a mucho más plazo que esperar qué va a pasar al día siguiente o en los próximos cuatro años que estará” Trump, dijo Gonzalo Robina, director general adjunto de Fibra Uno, en conferencia con motivo de sus resultados del cuarto trimestre de 2024.

     Otros factores también podrían beneficiar a las fibras industriales. Un ejemplo de ello es la depreciación del peso frente al dólar, el cual beneficia especialmente a aquellos fideicomisos que cuentan con parte de sus rentas en dólares.

     Para este año, las estimaciones sobre el tipo de cambio son de 20.9 pesos por dólar --frente a los 20.85 pesos en los que cerró en 2024--, según la última encuesta realizada por Banco de México; mientras que para la inflación, cuyo último dato se ubicó en 3.59% anual, las estimaciones apuntan a cerrar el año en 3.83%, aún dentro del intervalo objetivo del banco central, que va de entre 2 y 4%.

     “Estábamos recibiendo inversiones cuando el [tipo de cambio] estaba en 16.50 pesos [por dólar]. Hoy estamos cerca de los 21 pesos [por dólar]. Es mucho más barato invertir en México”, apuntó Marmolejo.

     Aunado a ello, la baja en las tasas de interés en Estados Unidos y en México también favorecerían a las fibras, debido a un menor costo financiero y también por la comparación que los inversionistas realizan del dividendo de las fibras contra el rendimiento de los bonos.

     La Junta de Gobierno de Banco de México inició el año con un recorte de 50 punto base a su tasa de interés de referencia, la cual quedó en 9.5%, lo que también significó dejar la puerta abierta a llevar a cabo ajustes similares en las próximas reuniones. Por su parte, la Reserva Federal de Estados Unidos mantuvo sus tasas de referencia en un rango de 4.25 a 4.5%.

Los gobiernos de Claudia Sheinbaum, la presidenta de México, y de Donald Trump, su homólogo de Estados Unidos, llegaron a un acuerdo que permitirá pausar por un mes los aranceles contra las importaciones mexicanas que este último decretó el 1 de febrero, con lo que se disipa temporalmente el riesgo de una guerra comercial entre ambos socios.

El acuerdo fue anunciado por la mandataria mexicana en su cuenta de la red social X e incluye una serie de condiciones de cooperación en materia de seguridad.

“Sostuvimos una buena conversación con el presidente Trump con mucho respeto a nuestra relación y la soberanía”, escribió Sheinbaum en X. “Se ponen en pausa los aranceles por un mes a partir de ahora”.

Como parte del acuerdo, México reforzará la seguridad en su frontera norte con 10 mil elementos de la Guardia Nacional de forma inmediata, para evitar el tráfico de drogas hacia Estados Unidos y sobre todo de fentanilo, que fue uno de los temas centrales por los que Trump sancionó al país con aranceles.

Por su parte, Estados Unidos se comprometió a trabajar para frenar el tráfico de armas de alto poder hacia México, mientras que los equipos de ambos gobiernos trabajarán desde hoy en las vertientes de seguridad y comercio, dijo Sheinbaum.

La Casa Blanca anunció el sábado aranceles de 25% contra México y Canadá y de 10% contra China, para obligar a las tres naciones a cumplir con sus promesas de controlar el tráfico de fentanilo y otras drogas hacia Estados Unidos, así como los flujos de migrantes indocumentados.

El pasado 5 de noviembre de 2024, quedará en los libros de historia de Estados Unidos, ya que los ciudadanos han elegido como el Presidente 47° a Donald Trump, el republicano. El mundo está sorprendido de su victoria, se trata del primer presidente de Estados Unidos condenado en un juicio penal, acusado de 34 delitos por falsificar registros contables para cubrir el pago de un soborno por US$130,000 a la actriz de cine porno Stephanie Cliffords, entre otros cargos federales.

Pese a lo anterior y con esa personalidad única que lo caracteriza, al igual que sus declaraciones y su exitosa estrategia de comunicación, así como el intento de asesinato, es importante analizar las políticas que Trump quiere implementar sobre todo aquellas relacionadas con México, su principal socio comercial y vecino estratégico. Dentro de sus grandes iniciativas se encuentran el fortalecimiento de la economía, la seguridad nacional y la erradicación de la inmigración, para lo cual propone lo siguiente:

  • Realizar deportaciones masivas
  • Construir campamentos para detener a los inmigrantes
  • Intentar acabar con la “ciudadanía por derecho de nacimiento”
  • Dirigir una investigación criminal sobre el Sr. Biden y su familia
  • Declarar la guerra a los cárteles de la droga en México
  • Utilizar tropas federales en la frontera
  • Imponer un “arancel de base universal”, un nuevo impuesto sobre la mayoría de los bienes importados a Estados Unidos
  • Implementar nuevas y severas restricciones comerciales contra China
  • Reducir las normas impuestas a los intereses comerciales
  • Debilitar a la OTAN o retirar a Estados Unidos de la alianza.

En términos económicos, la propuesta que se debe revisar a fondo es la relacionada con “Imponer un “arancel de base universal”, un nuevo impuesto sobre la mayoría de los bienes importados a Estados Unidos”. Hay que tomar en cuenta que esta propuesta va en dos sentidos, por un lado, se trata de un arancel básico universal que va del 10% al 20% sobre todas las importaciones. Y la segunda es imponer aranceles del 100% para los vehículos importados de México.

Los aranceles son aquellos impuestos que se deben de pagar a la importación o exportación en las aduanas correspondientes para el ingreso o egreso de las mercancías, por lo que, al aumentar estos, los productos se encarecerán y por ende quien terminará pagando este incremento en el precio, es el consumidor final.

La población en Estados Unidos y de manera particular aproximadamente 12 millones de mexicanos que son los que gustan más de consumir nuestros productos, verían afectaciones en su bolsillo. Sin duda se trata de una propuesta muy agresiva, que, aunque su aplicación no sería de manera inmediata, nos puede llevar como país a ser menos competitivos en precios y posiblemente a disminuir nuestras ventas.

En relación con la industria automotriz, concentrada principalmente en la zona norte de México y en el bajío, habrá consecuencias también importantes, para el caso particular de Querétaro y, derivado de las cifras reportadas por la Secretaría de Economía, al cierre de 2023, nuestro estado, tuvo ventas hacia Estados Unidos, por $4,808 MDL en el rubro de partes y accesorios de vehículos automotores, lo que representa un 34 % del total. Sin duda, este porcentaje en ventas podría disminuir derivado de los aranceles a imponerse, lo que es realmente descabellado ya que ante esta carga fiscal tan pesada a los vehículos automotores sería difícil, que las compañías pudieran hacerle frente.

Siendo México el principal socio de Estados Unidos, las negociaciones deberán continuar, ya que el dialogo entre ambos países es fundamental para poder tender puentes en la relación comercial. Tomando en cuenta que lo que pretende el presidente Trump, es incrementar el reshoring y asegurar que las inversiones de nuevas armadoras se hagan en territorio estadounidense y no en México, como fue el caso de la Armadora Tesla, el gobierno de México tendría que asegurar la permanencia de sus inversionistas extranjeros en territorio nacional, creando certidumbre jurídica y velando porque las medidas respecto al incremento de los aranceles, no se lleven a cabo.

Finalmente, como medida alterna para el pago de los aranceles que propone Trump, el mecanismo que las empresas en México deberán de utilizar, son los Certificados de Origen, documento que está previsto en el T-MEC, como un instrumento para poder reducir dicho pago presentándolo en las aduanas autorizadas.

El tiempo aclarará estas incógnitas, porque de Trump, podemos esperar cualquier cosa.

Mtro. Itamar Zárate Martínez es Coordinador de la Escuela de Negocios Internacionales de la Universidad Anáhuac de Querétaro.