Grupo Televisa, empresa de telecomunicaciones y medios, se está apoyando en la Inteligencia Artificial (IA) para producir micronovelas, un nuevo formato que busca expandir en 2026 en medio de un enfoque más disciplinado en la inversión de contenidos.
Las herramientas de IA están siendo utilizadas por su subsidiaria TelevisaUnivision tanto en la redacción de guiones como en la producción en general, revelaron directivos de la compañía durante una conferencia con analistas e inversionistas.
“Estamos experimentando con la IA. Es una herramienta muy importante en términos de redacción de scripts y en la producción en sí misma; es muy útil, especialmente en micronovelas”, dijo Alfonso de Angoitia, copresidente ejecutivo de Televisa, durante la conferencia trimestral.
Algunas micronovelas --contenidos caracterizados por su corta duración que no es mayor a dos minutos, formato vertical y transmisión a través de dispositivos móviles-- están siendo realizadas al 100% con esta tecnología, añadió el directivo.
TelevisaUnivision lanzó este formato en 2025 con 40 series y tiene el objetivo de alcanzar un centenar en 2026, como parte de una estrategia de mayor disciplina financiera en la producción de contenidos.
“Este formato es increíblemente rentable y funciona como un campo de pruebas en tiempo real para nuevos conceptos, arcos argumentales y desarrollo de personajes”, señaló Daniel Alegre, CEO de TelevisaUnivision, en la conferencia de resultados.
La apuesta de Televisa por la IA en el desarrollo de contenidos ocurre en medio del creciente interés por regular su uso en la industria creativa. Recientemente, el gobierno de México presentó una iniciativa de ley para normar su utilización en actividades como el doblaje.
“Claro que es un tema preocupante porque al final del día es desarmar la parte creativa y sustituirla por un robot. Sin embargo, el tema humano es importantísimo para poder escribir una historia”, dijo Édgar López, escritor creativo en entrevista.
López no descartó la experimentación de uso de inteligencia artificial y señaló el reto narrativo que implican los nuevos formatos como las micronovelas, ya que requieren precisión y rapidez, aunque aclaró en su caso no se apoya en inteligencia artificial “porque la comedia sí se necesita todavía ese feeling humano. Esta sazón, este picor del tono picaresco”.
Las micronovelas, que retoman la esencia de las telenovelas que durante décadas impulsaron internacionalmente el contenido de Televisa, son consideradas hasta ahora como una herramienta para fortalecer la retención y el engagement con los usuarios. Por ejemplo, una de las series producidas el año pasado fue patrocinada por JCPenney, cadena de tiendas departamentales en Estados Unidos, que utilizó estos contenidos como parte de su campaña navideña.
Los directivos de TelevisaUnivision adelantaron que trabajan en el desarrollo de un modelo de pago por evento para este tipo de contenidos, el cual aún no ha sido implementado.
Las micronovelas forman parte de una estrategia de tres pilares para la asignación estratégica de capital en producción. Los otros dos componentes incluyen un centro de innovación para la creación de contenido --donde, de la mano de influencers, se desarrollan proyectos de bajo costo-- y la producción de contenido premium.
“Nos hemos alejado de las películas de larga duración que competían directamente con Netflix”, dijo Alegre. “Nos estamos enfocando en donde somos más fuertes: dramas, reality shows, deportes y también estamos comenzando a ver beneficios importantes en contenidos de crímenes reales (true crime)”.
Los costos de Grupo Televisa y TelevisaUnivision están bajo la lupa en un año marcado por el Mundial, que implicará mayores erogaciones en el desarrollo de contenidos, así como inversiones para expandir la red de fibra hacia los hogares, y una posible compra dentro del sector de telecomunicaciones en México.
“Hablando del Mundial 2026, representa una gran oportunidad tanto para Grupo Televisa como para TelevisaUnivision. Lo abordamos con una estrategia totalmente integrada en transmisión, streaming, digital y redes sociales”, dijo Alfonso de Angoitia. “Nuestro objetivo es ofrecer una cobertura integral con una ejecución impecable, maximizando al mismo tiempo el impacto comercial en todas las plataformas”.
El analista de JPMorgan Chase, Marcelo Santos, rebajó recientemente su recomendación sobre Televisa de “Sobreponderar” a “Neutral”. El estratega estima que TelevisaUnivision probablemente enfrentará costos más altos de lo previsto en 2026 y que su proceso de desapalancamiento será menor al anticipado. (FECHA DE PUBLICACIÓN 05/03/2026)
FUENTE: AXIS Negocios
Grupo Televisa, proveedor de servicios de telecomunicaciones y contenidos, destacó ante sus inversionistas su estrategia media for equity como un factor positivo para su futuro que le permitirle generar nuevos clientes y le da entrada como accionista de empresas con potencial de crecimiento.
Desde 2020 ofrece a startups una combinación de efectivo y espacios publicitarios en medios de comunicación a manera de trueque y si bien es un aspecto discreto de su estrategia, resalta de manera particular porque sucede tras años de una transformación profunda que la llevó a desinvertir negocios emblemáticos, escindir otros y ser un accionista con menos del 50% de la empresa de televisión en español más grande del mundo en la búsqueda por centrarse en las telecomunicaciones.
“Hemos creado una gran cartera, diría yo, y cada vez más empresas se acercan a nosotros tras darse cuenta de la importancia de nuestras plataformas”, dijo durante la llamada Alfonso de Angoitia, codirector general de Televisa. “Estamos muy satisfechos con el portafolio que hemos logrado construir y seguiremos haciéndolo”.
Televisa ha estado buscando fórmulas que le permitan incrementar sus ingresos vía publicidad. Desde que los contenidos audiovisuales se han ido refinando en internet y encuentran maneras para ser rentables de la mano de publicidad más enfocada, su potente negocio de espacios publicitarios en televisión abierta ha ido en decremento.
Con el modelo media for equity un medio de comunicación --televisión, radio, prensa, plataformas digitales o grupos de medios integrados-- aporta espacios publicitarios a una empresa emergente. En lugar de destinar dinero en efectivo que comprometa su flujo de efectivo, escala su marca a cambio de una participación accionaria.
En Europa hay fondos como German Media Pool o Media and Growth que consiguen espacios publicitarios en televisión, internet e incluso diarios, a cambio de un interés en empresas nuevas como Wallapop, Glovo y Jobandtalent. Un caso más similar a Televisa es el de Atresmedia Ventures, que ofrece exposición en medios españoles como Antena 3 o La Sexta.
Entre empresas mexicanas, las estrategias de capital de riesgo tampoco son ajenas y no solo buscan retornos financieros, sino también participar en nuevos modelos y tecnologías capaces de dinamizar sus sectores.
Entre ellas destacan la embotelladora Arca Continental, la productora de materiales para la construcción Cemex, la panificadora global Bimbo y el gigante de consumo y comercio Femsa, aunque este último ha optado recientemente por concentrarse en sus negocios principales.
Al inicio de la estrategia, los ejecutivos de Televisa reconocen que tenían dudas sobre la fortaleza de la televisión tradicional como palanca de su propuesta --especialmente en México--; no obstante, las startups han experimentado resultados tangibles en posicionamiento de marca y producto, por lo que continúan colaborando con la empresa.
Entre las firmas más relevantes en las que Televisa tiene participación se encuentran el intermediario de compraventa de autos usados Kavak, la plataforma de pagos Clip y el agregador de servicios Rappi, de origen colombiano. Aunque la empresa no revela datos específicos sobre esas inversiones, es evidente que su valor ha aumentado.
La herramienta para realizarlas es UnionBravo, vehículo que pasó a consolidarse dentro de TelevisaUnivision cuando la mexicana combinó sus activos de producción de contenidos con su socio estadounidense (y del cual ahora posee 43%), quien a su vez las reporta como inversiones de capital sin valores fácilmente determinables.
Ese rubro alcanzó 273.8 millones de dólares al cierre de 2024, con un crecimiento de 14.7% anual, de acuerdo con el informe anual más reciente de la televisora.
Con el paso del tiempo, las compañías invertidas se convierten en clientes recurrentes, ya que la plataforma funciona como un “embudo” de crecimiento, mientras que la toma de capital en ellas “es excelente, con una muy buena valuación”.
“Esto se debe a la solidez de nuestras plataformas, la composición y el crecimiento de sus productos, especialmente de las marcas que se lanzan al mercado”, añadió el directivo.
Televisa no se ha planteado la venta de estas participaciones, pero podrían representar una fuente potencial de liquidez equivalente a casi un tercio (29%) de su flujo operativo de 2024 --aunque le correspondería el 43%--, en medio de una transformación que la llevó a perder el grado de inversión crediticia por primera vez en más de dos décadas.
Por ahora la empresa tiene ahora como prioridades la generación de efectivo y la rentabilidad, con un enfoque en clientes de “alto valor”, dejando atrás la búsqueda de expansión acelerada.
En línea con ello, reiteró su estimado de inversiones para el año en 600 millones de dólares, cifra que se mantendrá por debajo de 20% de las ventas. Para 2026, declinó ofrecer una guía, aunque anticipó que no se acelerará el gasto de capital. (Fecha de publicación 24 de octubre del 2025)
El jueves 11 de julio de 2026, cuando sea el partido de inauguración de la Copa Mundial de la FIFA, el Estadio Azteca será el primero en la historia que albergue encuentros de tres copas del mundo diferentes. Cuando ese día llegue, Grupo Ollamani, la empresa dueña del estadio, del Club América y de otros activos que antes pertenecían a Grupo Televisa, ya habrá invertido mucho dinero y sacrificado ingresos.
Como parte del financiamiento que Ollamani, empresas de la que Emilio Azcárraga es presidente y el principal dueño, obtuvo para remodelar el estadio a cambio de ciertos derechos y beneficios, entre ellos modificar el nombre del recinto a Estadio Banorte.
La perspectiva es alentadora para Grupo Ollamani; sin embargo, atraviesa un periodo de presión financiera debido a las obras de modernización han reducido las utilidades y mermado ingresos clave de su segmento de futbol.
En el segundo trimestre de 2025, Ollamani destinó 331.6 millones de pesos (18 millones de dólares) a inversiones en su negocio de futbol, lo que representa un aumento de 333% frente al mismo lapso del año anterior. La mayor parte de ese capital se canalizó a las mejoras que exige la FIFA para los estadios sede del Mundial.
La empresa también dueña de la casa de apuestas Play City advirtió que la remodelación “podría ocasionar afectaciones en la operación del Estadio Banorte durante el periodo que dure la remodelación, limitando la disponibilidad del estadio o la capacidad de aficionados que puedan acudir a diversos eventos”. Y claro que le afectó.
Las reformas contemplan la sustitución del césped por uno híbrido, equipado con más de 200 cámaras para optimizar la absorción de agua y la inyección de aire. También se construirán 7,120 metros cuadrados de “hospitality zones” y se instalarán 2,200 metros cuadrados de pantallas LED, junto con una red de conectividad a internet de nueva generación.
En áreas de competencia, se renovarán los vestidores de jugadores y árbitros, las zonas médicas, la sala de prensa y la zona mixta, entre otros espacios.
“El eje central de la modernización del Estadio son las personas que lo visitan”, dijo Félix Aguirre, director general del Estadio Banorte. “Nuestro principal objetivo es mejorar de manera sustancial su experiencia en todos los sentidos. Asimismo, incrementaremos la capacidad del recinto, para que un mayor número de personas puedan gozar de los más grandes eventos deportivos y de entretenimiento en nuestro país”.
El cierre temporal del estadio ha significado para Ollamani la pérdida, al menos por ahora, de ingresos derivados de la organización de conciertos y eventos especiales. Este golpe se suma al cambio de sede del Club América, que desde la temporada 2024/2025 disputa sus partidos como local en el avejentado estadio Ciudad de los Deportes.
Con capacidad para 36,681 personas --el 59% de los 83 mil asientos del Estadio Banorte--, el recinto temporal ha reducido de forma significativa la asistencia promedio a los partidos del equipo.
En la última temporada en el Banorte (2023/2024), el América convocó a 649,367 espectadores en 17 partidos de temporada regular, con un promedio de 38,198 por juego. En su primer torneo en el estadio Ciudad de los Deportes, la cifra cayó a 343,706 aficionados en el mismo número de encuentros, un promedio de 22,914 por partido, lo que representa una baja de 40%.
El menor aforo también ha impactado la venta de boletos y consumos dentro del estadio, reduciendo los ingresos del club.
En paralelo, el América ha registrado un déficit en su balanza de transferencias en las últimas dos temporadas, al invertir más en fichajes de lo que ha ingresado por ventas. En 2024/2025, el valor de mercado de las incorporaciones alcanzó los 28 millones de dólares, de acuerdo con el portal Transfermarkt, con nombres como Erick Sánchez, Víctor Dávila, Rodrigo Aguirre y Cristian Borja, frente a salidas por 19 millones de dólares.
Para 2025/2026, el club contrató a Isaías Violante, Alexis Gutiérrez y José Raúl Zúñiga, considerados refuerzos de bajo perfil. Las bajas de Diego Valdés y Cristian Calderón no generaron ingresos, al salir libre o cedidos.
“La rentabilidad se desplomó, impulsada por un apalancamiento operativo negativo y un aumento en los gastos de venta, generales y administrativos, totalmente atribuible a las operaciones de futbol”, indicaron analistas de Grupo Bursátil Mexicano (GBM). “La utilidad neta reflejó el deterioro del rendimiento operativo y se vio presionada aún más por los elevados gastos por intereses y las dificultades cambiarias”.
Pese a este panorama, Ollamani apuesta a que el Mundial de 2026 marque un antes y un después en su desempeño. De acuerdo con KPMG, el evento podría generar una derrama económica cercana a los 3,000 millones de dólares para México, impulsada por la llegada de más de cinco millones de visitantes.
“Las inversiones estratégicas en infraestructura [deportiva y civil] no solo satisfarán la demanda del certamen, sino que también convertirán a México en un destino atractivo para futuros eventos y visitantes”, apuntó la consultora.
La modernización del estadio también respalda nuevas oportunidades de monetización para Ollamani. “Águilas sigue siendo uno de los activos futbolísticos más atractivos que cotizan en bolsa a nivel mundial”, destacó GBM. “El reciente anuncio de un acuerdo de derechos de nombre para el estadio con Banorte valida el potencial de monetización de sus activos inmobiliarios y añade una nueva fuente de ingresos recurrentes”.
Al comparar el alza de 34% en lo que va de 2025 de las acciones que cotizan bajo el nombre AGUILAS superan a otros clubes de talla mundial como Borussia Dortmund (14.8%), Lazio (-19.4%), Juventus (-4.3%), Ajax (+1.3%) o Manchester United (+1.2%).
A esto se suma la posibilidad de unificar la venta de derechos de transmisión de la Liga MX en México y Estados Unidos, lo que podría incrementar el valor de los partidos del Club América y, con ello, los ingresos de Ollamani.
“Esto se suma a los sólidos flujos de caja libres del negocio de casinos y a las perspectivas de crecimiento en las operaciones de fútbol, donde la renovación de los derechos de transmisión podría generar mayor valor”, señaló GBM.
Una vez concluida la remodelación, la empresa espera recuperar la organización de conciertos y espectáculos masivos. En 2022, Bad Bunny recaudó 10.5 millones de dólares por solo dos conciertos en el entonces Estadio Azteca, mientras que, en 2024, Karol G atrajo a más de 240 mil asistentes en tres fechas.
De acuerdo con Live Nation, la empresa más poderosa en la organización de eventos masivos a nivel global, México es ya el tercer mercado musical más grande del mundo.
“Estas inversiones no solo mejorarán la experiencia del aficionado, sino que tratarán de reposicionar lo que antaño era únicamente un estadio como un centro de entretenimiento multifuncional, de manera que ahora puedan albergar una mayor variedad de actividades durante todo el año”, remató KPMG.