Los analistas del sector privado recortaron sus perspectivas sobre el crecimiento económico de México este año, después de la contracción observada en el tercer trimestre y ante los retos que persisten tanto para la demanda interna como para las exportaciones.
El consenso de los economistas de 42 grupos de análisis de bancos y casas de bolsa del sector privado redujo su pronóstico de crecimiento económico para 2025 de 0.5 a 0.4%, con lo que ubicó esta variable en su menor nivel desde agosto, de acuerdo con la encuesta mensual que elabora Banco de México.
La estimación para 2026 también se ajustó a la baja, aunque aún habría un repunte frente a 2025, al pasar de 1.4 a 1.37%.
El producto interno bruto del país confirmó una contracción de 0.3% en el tercer trimestre, en parte porque el sector terciario o de servicios --el principal motor de la actividad-- creció apenas 0.2%, el menor avance para un periodo similar en los últimos cuatro años y por debajo de la lectura preliminar de 0.9%.
La industria, en tanto, se contrajo 1.5% por el impacto de las políticas arancelarias de Estados Unidos, que afectaron a sectores con vocación exportadora como el automotriz.
Algunos economistas creen que la demanda interna se mantendrá presionada al cierre del año, entre otras cosas por un entorno inflacionario que sigue siendo retador y por el freno de las remesas, que en octubre ligaron siete meses a la baja, aunque en 2026 podría haber cierto impulso por el potencial incremento al salario mínimo.
“Hacia adelante, el consumo se mantiene con un sesgo de cautela, influido por los bajos niveles de la confianza del consumidor y el panorama inflacionario, lo que podría limitar el gasto en el último trimestre del año”, escribieron Janneth Quiroz y Rosa Rubio, analistas de Monex Grupo Financiero, en un reporte.
Por su parte, la industria también perfila un cierre de año débil con base en indicadores como el PMI del sector manufacturero, que en noviembre hiló tres meses en zona de contracción y tuvo su mayor declive desde junio.
La incertidumbre asociada con los aranceles posiblemente seguirá afectando a la industria en el corto plazo, pero la mayoría de los expertos y las empresas tienen perspectivas más favorables para 2026, especialmente después de que concluya el proceso de revisión del tratado comercial de Norteamérica (T-MEC) en julio del siguiente año.
“La política arancelaria de Estados Unidos es señalada como un factor clave que suprime los nuevos pedidos y la producción”, dijeron expertos de S&P Global Market Intelligence, la institución que publica el PMI manufacturero, en un comunicado. “Como consecuencia, las empresas realizaron el recorte de empleos más pronunciado en casi cuatro años”.
En línea con una actividad económica más débil, los analistas proyectaron que la inflación cerrará 2025 en 3.74%, la menor tasa proyectada desde marzo y que se mantuvo dentro del intervalo de tolerancia permitido por el banco central --que va de 2 a 4%-- por cuarto mes consecutivo.
No obstante, la inflación repuntaría en 2026 para ubicarse en 3.9%, la estimación más alta desde que se pregunta esta variable, debido al aumento de precios que se espera, al menos al inicio del año, por los ajustes de impuestos que el gobierno de México planteó para las bebidas azucaradas y otros productos.
El consenso cree que Banco de México aplicará un recorte de 25 puntos base a la tasa de interés de referencia en su última decisión de 2025, programada para el 18 de diciembre, con lo que la llevaría a 7%. Pero el repunte esperado en los precios al consumidor le obligaría a pausar los recortes después de eso y a reanudarlos hasta mayo del siguiente año, de acuerdo con especialistas de Banamex y otras instituciones. La tasa objetivo bajaría entonces a 6.5%, que es el nivel terminal que se proyecta para el actual ciclo monetario.
Jonathan Heath, uno de los subgobernadores del banco central, considera incluso que la relajación de la política monetaria tendría que haberse pausado hace tiempo, ya que las expectativas del sector privado están cada vez más alejadas del escenario base de la Junta de Gobierno, quien cree que la inflación convergerá a su objetivo puntual de 3% hacia el tercer trimestre de 2026.
“En ausencia de señales claras de que la convergencia se alcanzará dentro del horizonte de pronóstico, nuestra guía prospectiva debe dejar de señalizar una reducción adicional en la tasa objetivo”, dijo Heath en la minuta de la reunión de noviembre. “Recordemos que una relajación monetaria prematura nos llevaría a alcanzar niveles de neutralidad en un entorno de inflación todavía elevada con efectos regresivos en la población general”.
Por último, los economistas recortaron su pronóstico para el tipo de cambio en 2025 de 18.81 a 18.70 pesos por dólar, mientras que el de 2026 pasó de 19.50 a 19.26 unidades por divisa estadounidense. En ambos casos se trata de las expectativas más bajas para el tipo de cambio hasta ahora. (Fecha de publicación 2/12/2025)