Las familias más ricas del mundo están redefiniendo la gestión y el propósito de la riqueza. Hoy, consideran que la verdadera prosperidad no se mide únicamente por el capital financiero, sino por el legado, el liderazgo y el impacto que generan en los demás, según el Principal Discussions Report 2025 elaborado por 23 Wall, el equipo global de J.P. Morgan que asesora a familias de muy alto patrimonio en todo el mundo.
El informe, basado en entrevistas con 111 de las familias más influyentes del mundo, revela que más del 90% valora el tiempo, la salud y las relaciones por encima del dinero, mientras que el 85% define el éxito por su capacidad de ayudar a otros y fomentar un liderazgo basado en valores.
“Las familias más duraderas lideran con propósito y principios. Saben que la verdadera riqueza reside en los valores que transmiten y en el impacto que generan”, escribió Andrew L. Cohen, presidente ejecutivo de Global Private Bank de J.P. Morgan, en el informe.
Más del 70% de los entrevistados destina recursos a la filantropía estructurada, responsable y significativa, lo que demuestra su compromiso por retribuir y fortalecer los lazos familiares a través del propósito compartido, de acuerdo con el reporte.
En el caso de América Latina, la riqueza familiar está evolucionando y transitando hacia nuevas generaciones.
“La riqueza familiar representa más que la herencia: es un legado que se transforma activamente entre generaciones”, dijo Natacha Minniti, directora de 23 Wall International y codirectora global de la práctica de oficina familiar en J.P. Morgan Private Bank.
De acuerdo con el estudio, el 75% de los líderes latinoamericanos heredó su patrimonio, mientras que el 25% lo construyó por cuenta propia, lo que refleja una combinación de tradición y emprendimiento.
Minniti añadió que las tensiones geopolíticas y la ciberseguridad son las principales preocupaciones para las familias de la región. A nivel global, el 63% de los entrevistados percibe los conflictos geopolíticos como el mayor riesgo, seguidos por la volatilidad de los mercados, el cambio climático y el potencial disruptivo de la inteligencia artificial.
En cuanto a la adopción tecnológica, la IA se ha convertido en una herramienta esencial tanto en la vida personal como profesional.
El 79% de los entrevistados la utiliza para tareas cotidianas, como investigación, redacción, planificación de viajes o incluso actividades creativas, mientras que el 69% la emplea en sus negocios para análisis de datos, planificación estratégica y eficiencia operativa. Algunos reportan ahorros significativos en costos y una mayor velocidad en la toma de decisiones, como el uso de informes generados por IA para evitar gastos legales.
“La IA está abriendo nuevas puertas para las familias y sus empresas, pero el verdadero éxito radica en equilibrar la innovación con el discernimiento. La tecnología es un potente facilitador, pero son los valores y el juicio humanos los que crean un impacto duradero”, enfatizó Cohen.
Por último, el informe señala un cambio en las inversiones en activos especializados, como el arte (23%) y los automóviles de colección (10%), que ya no se adquieren solo por placer, sino también por su valor estratégico y financiero. Incluso, algunos objetos de lujo se utilizan como garantía de liquidez, reflejando un enfoque más pragmático y sofisticado en la gestión patrimonial.
“La propiedad ha pasado de ser un hobby a convertirse en un negocio sofisticado y una fuerza unificadora para las familias, que ofrece tanto rendimientos financieros como oportunidades de impacto comunitario”, concluyó Cohen. (Fecha de publicación 12/11/2025)