El buen desempeño de los mercados mexicanos en 2025 ha consolidado a la renta fija como el nuevo protagonista de los portafolios y en un entorno de recortes de tasas y expectativas de cambio estructural, los inversionistas han ido dejando atrás los Certificados de la Tesorería de la Federación (Cetes) para buscar valor en a más largo plazo, como los Bonos M y Udibonos.
Estos dos instrumentos ofrecen protección frente a las sorpresas inflacionarias que puede traer consigo el ciclo de recortes de la tasa de interés, algo para lo cual la Junta de Gobierno del Banco de México no ha quitado el dedo del renglón en sus minutas de política monetaria. Por eso, los inversionistas han aumentado su exposición en bonos de largo plazo en los Mbonos --con vencimientos de tres, cinco, siete y diez años-- y en Udibonos.
Cuando Banco de México reduce la tasa de referencia y las tasas de interés en el mercado secundario tienden a bajar, el valor de los bonos emitidos con tasas más altas anteriormente incrementa, ya que su rendimiento supera al de los nuevos bonos con tasas menores. Por ejemplo, si un Mbono paga 10% y los nuevos bonos ofrecen 8% tras un recorte, los inversionistas estarán dispuestos a pagar más por el bono antiguo debido a su cupón superior.
“El atractivo reciente es más un componente cíclico que estructural: el fuerte rally de la deuda de largo plazo refleja el ajuste del ciclo expansivo de Banxico, que ha reducido sus tasas de manera agresiva en los últimos 18 meses, permitiendo capturar valuaciones atractivas de tasas reales excepcionalmente altas”, explicó Ramsé Gutiérrez, codirector de inversiones en Franklin Templeton México.
Los inversionistas tienden a preferir bonos de largo plazo --Mbonos a 10 o 20 años, o Udibonos de vencimiento prolongado--, ya que son los que más se valorizan. La apreciación del precio del bono es la principal fuente de ganancia durante un ciclo de baja de tasas, porque cuanto mayor sea su duración, más sensible será su precio a los cambios en las tasas.
Actualmente, el Mbono a 10 años ofrece 8.71% y el de 20 años, 9.24%, de acuerdo con datos del Banco de México.
“En el corto plazo, el ciclo de recortes genera oportunidades tácticas, pero la posición en Mbonos y Udibonos seguirá siendo relevante en los portafolios, tanto de inversionistas locales como internacionales”, dijo Juan Sebastián Restrepo, subdirector de asset management de Skandia.
Restrepo destaca, además, que el mercado mexicano combina elementos difíciles de replicar: tasas reales elevadas, situación fiscal controlada y retornos ajustados por riesgo competitivos frente a otros mercados emergentes.
La importancia de los bonos en la cartera
Los especialistas coinciden en que la deuda de largo plazo debe ocupar un lugar central dentro de las estrategias diversificadas. Gutiérrez estima que los bonos largos podrían representar entre 20% y 60% del portafolio con horizontes mayores a cinco años, favoreciendo una exposición escalonada para evitar concentraciones excesivas.
Para Restrepo, el valor de mantener bonos radica en “balancear duración y liquidez para capturar valor sin asumir riesgos excesivos”. En un contexto de menores tasas, aún existe margen para apreciación en los bonos de mayor duración.
En cuanto a la protección del poder adquisitivo, los Udibonos siguen siendo clave en entornos de inflación moderada pero persistente.
“Los Udibonos cumplen un rol defensivo, especialmente para horizontes mayores a cinco años o para inversionistas con pasivos indexados al índice de precios”, explicó Gutiérrez. Estos instrumentos, que ofrecen una tasa real adicional sobre la inflación, pagan actualmente 4.59% a 10 años y 4.45% a 20 años. Considerando la inflación, la rentabilidad efectiva alcanza 8.12% y 8.08%, respectivamente.
Ciclo de bajas tasas aún ofrece oportunidades
De cara a los próximos meses, los analistas prevén que el ciclo de recortes seguirá generando oportunidades, aunque más acotadas. “Todavía hay espacio limitado, pero real, para ganancias adicionales, particularmente si Banxico recorta más ante una desaceleración global. Lo importante es invertir según el horizonte de inversión para capturar las tasas actuales, que, aunque menores, siguen siendo históricamente altas”, agregó Gutiérrez.
Restrepo coincidió en que aún existen oportunidades selectivas en deuda gubernamental.
“La compresión de tasas podría continuar mientras Banxico avance en su ciclo de recortes y los flujos hacia la deuda local se mantengan estables”, dijo. “Los inversionistas deberán enfocarse en gestión activa de duración e identificar puntos de valor relativo dentro de la curva, más que en una apuesta direccional sobre tasas”. (Fecha de publicación 3 de noviembre de 2025)