A mediados de 1997, casi tres años antes de la elección constitucional, el guanajuatense (aunque en realidad había nacido en la Ciudad de México) Vicente Fox Quesada se “autodestapó” para competir por la candidatura presidencial por el Partido Acción Nacional (PAN).
A la postre fue candidato del blanquiazul y ganador de la contienda comicial del año 2000, siendo presidente de México de ese año al 2006.
Algo parecido sucedió en el estado de Querétaro con José Eduardo Calzada Rovirosa y el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
El queretano inició actividades enfocadas a obtener la candidatura a gobernador mucho antes de lo marcado legalmente como tiempos electorales, aprovechando la severa crisis por la que atravesaba el tricolor.
Al igual que Fox Quesada, Calzada Rovirosa fue electo candidato y posteriormente gobernador de la entidad (2009 - 2015).
¿Y qué decir de la actual presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo y Morena?
Similar a los dos casos anteriores pero con mayor promoción y orquestado en mejores condiciones, Morena y el entonces presidente, Andrés Manuel López, abrieron una competencia pública por la postulación presidencial denominada “Coordinador Nacional de los Comités de Defensa de la "cuarta transformación".
Las famosas “corcholatas”; esto es, cinco morenistas aspirantes a la candidatura presidencial se involucraron en acciones enfocadas a lograr la postulación y ganar los comicios de 2024, desde un año y medio antes de la elección.
Por eso creo que no nos debe extrañar que en el caso de Querétaro la contienda por la gubernatura, a realizarse en el año 2027 ya haya comenzado.
La primera lista
Hoy sabemos que al menos cinco políticos del PAN y otros cuatro de Morena aspiran a suceder en el cargo a Mauricio Kuri González.
Y no hay nada de malo en esto pues legalmente ninguno de ellos ha violentado la ley electoral pidiendo el voto ciudadano o promoviéndose como candidato.
Lo que sí hay que reconocer es que todos trabajan con el objetivo de incrementar su conocimiento entre la población queretana votante y, por supuesto, por instalarse en el ánimo de sus compañeras y compañeros de partido y después del electorado estatal.
Por eso es que ya hay mediciones de la intención de voto, a más de dos años de que se realice la elección.
De enero a la fecha se han publicado, al menos, cinco encuestas sobre preferencias electorales en Querétaro, aunque dos de ellas me parecen son las más consistentes. La realizada por Demoscopia Digital y la de Massive Caller.
De acuerdo a este par de mediciones, si hoy fueran los comicios para gobernador (a) de Querétaro, triunfaría la o el abanderado panista.
Estos ejercicios también establecen que Morena ha logrado un crecimiento exponencial, consolidándose como la segunda fuerza electoral en la entidad. Es decir, habrá disputa real por el voto.
De acuerdo a sus números, el PAN se coloca como el ganador de la contienda, con una diferencia de 11 puntos porcentuales con relación a Morena.
Las dos encuestas también anuncian la reducción notoria de la fuerza electoral del PRI. Incluso, Demoscopia Digital reporta que el tricolor, perdería su registro al pronosticar la obtención de 1.3 por ciento de la votación.
El último lugar en la preferencia electoral para la población queretana es disputado por el Partido del Trabajo (PT) y el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) que, dicho sea de paso, estarían en el grave riesgo, de nuevo, perder su registro legal en la entidad.
Entre los aspirantes panistas hay que destacar a dos en lo particular. Ambos con experiencia en el servicio público, con resultados y con aspiraciones: Luis Bernardo Nava Guerrero y Marco Del Prete Tercero.
Conforme a las encuestas, quien lidera las preferencias es Luis Nava mientras que Marco Del Prete es el que mayor crecimiento en cuanto a conocimiento público ha experimentado.
En Morena hay tres a destacar: Santiago Nieto Castillo, Gilberto Herrera Ruiz y José María Tapia.
Vienen meses de más movimientos, de más exposición de los aspirantes, de más mediciones, de vaivenes en las preferencias electorales y, por supuesto, de toma de decisiones.
(*) Periodista Digital (UdeG), Comunicación Política (FLACSO)