24 de nov. (Axis negocios) -- La inflación en México se mantuvo presionada en la primera mitad de noviembre, como resultado de aumentos en los rubros de energéticos y servicios, una tendencia que de mantenerse podría llevar al Banco de México a pausar los recortes a la tasa de interés el siguiente año.
Los precios al consumidor del país subieron 0.47% durante la quincena previa, el segundo menor avance para un periodo similar en los últimos cinco años, informó el Instituto Nacional de Estadística y Geografía.
Los productos que más influyeron en el avance inflacionario de la quincena fueron la electricidad; las tarifas del colectivo; las loncherías, fondas, torterías y taquerías; los servicios profesionales; los productos para el cabello; el jitomate; los restaurantes y similares; la vivienda propia; otros alimentos cocinados y el transporte aéreo.
La energía eléctrica fue el genérico con mayor incidencia quincenal, lo que se explica por el fin de los subsidios que otorgó el gobierno en distintas ciudades del norte y el occidente del país durante la temporada cálida.
“En general, las cifras de inflación dejan ver que en la primera quincena de noviembre el repunte provino de la parte más volátil, en particular de la terminación de los subsidios de temporada cálida”, escribieron analistas de Kapital Grupo Financiero, en un reporte.
Por el contrario, las bajas observadas en el vino de mesa; el tequila; el ron; los pantalones para hombre; el brandy; el aguacate; la papa y otros tubérculos; otros licores; la ropa de abrigo y los televisores compensaron parcialmente el alza de los precios en la primera mitad del mes, gracias entre otras cosas al inicio de la temporada de descuentos conocida como el Buen Fin.
Así mismo, el Índice Nacional de Precios al Consumidor aumentó 3.61% a tasa anual en la primera mitad de noviembre, un nivel que se ubicó por encima de lo registrado al cierre del mes previo (3.57%), aunque se mantuvo dentro del intervalo de tolerancia del banco central que va de 2 a 4%.
El desempeño de la inflación superó el incremento de 0.39% en la primera mitad del mes y el alza de 3.59% año a año que estimaban los analistas consultados por Infosel.
Para el consenso encuestado por Citi Research, la inflación repuntará a 3.8% al cierre de 2025. Además, algunos grupos de análisis creen que enfrentará nuevas presiones al arranque de 2026 por las políticas fiscales del gobierno de Claudia Sheinbaum, lo que obligaría al banco central a pausar su ciclo de recortes a la tasa de referencia y reanudarlo posiblemente hasta mayo.
La Junta de Gobierno de Banco de México reconoció el jueves en su minuta que la política monetaria se acerca al llamado rango neutral, o aquel que no estimula ni frena el crecimiento económico, lo que sugiere que los recortes a la tasa objetivo podrían interrumpirse. Pese a ello, el consenso de los analistas sigue esperando una reducción de 25 puntos base en la última decisión del año el 18 de diciembre.
“Creemos que Banxico buscará aprovechar la ventana actual --donde la baja inflación general y la desaceleración de la economía han sido claves--, por lo que seguimos esperando una reducción de 25 puntos base el 18 de diciembre para llevar la tasa a 7% al cierre de este año”, dijeron Alejandro Padilla y el grupo de economistas de Grupo Financiero Banorte, en un reporte.
Por su parte, el índice subyacente, que desestima los cambios en productos muy volátiles como energéticos y agropecuarios, subió 0.04% en la quincena y 4.32% respecto a la primera mitad de noviembre de 2024.
En este caso, tanto el rubro de servicios como el de mercancías repuntaron frente al cierre de octubre, al alcanzar tasas de 4.5 y 4.13%, respectivamente. Además, el índice subyacente en su conjunto se situó en niveles que, de confirmarse el resto del mes, serían los más altos desde abril de 2024 o en más de año y medio. También hiló seis meses por arriba de 4%.
“Las mercancías en las últimas lecturas parecen mostrar más estabilidad y lo que pudiera sugerir una incipiente reversión, después de que en septiembre pasado alcanzaran su mayor variación desde enero de 2024”, escribió Alejandro Saldaña, el economista en jefe de Bx+. “Por otro lado, los servicios parecen acelerarse en las últimas cuatro observaciones y mantienen tasas de crecimiento muy superiores a su promedio histórico, a pesar el bajo dinamismo económico”.
El subgobernador Jonathan Heath, quien votó en contra del último recorte a la tasa a principios de este mes, advirtió en la minuta que hay “señales de deterioro” en la inflación subyacente que se reflejan en un aumento de las expectativas del sector privado tanto para 2025 como para 2026, por lo cual se requiere interrumpir el ciclo de relajación monetaria.
“En ausencia de señales claras de que la convergencia se alcanzará dentro del horizonte de pronóstico, nuestra guía prospectiva debe dejar de señalizar una reducción adicional en la tasa objetivo”, dijo Heath en la explicación de su voto disidente. “Recordemos que una relajación monetaria prematura nos llevaría a alcanzar niveles de neutralidad en un entorno de inflación todavía elevada”.
Pese al repunte, el avance del componente subyacente fue inferior al que proyectaban los analistas encuestados --0.05% en la quincena y 4.36% interanual.
Hace un año, en la primera mitad de noviembre de 2024, los precios al consumidor aumentaron 0.37% quincena a quincena y 4.56% a tasa anual.