El gobierno de México anunció que el Sistema de Comercio de Emisiones (SCE), un esquema para que las empresas reduzcan sus emisiones de gases de efecto invernadero, concluyó su fase piloto e inició este año su primera fase operativa.
La transición ocurre en momentos en que el mercado de créditos de carbono atraviesa una etapa de débil crecimiento de la demanda, particularmente en el segmento voluntario.
“El sistema deja de ser solamente un ejercicio de aprendizaje y avanza hacia una etapa operativa orientada a producir mitigación con obligaciones sancionables económicamente”, dijo Norma Munguía, directora general de Políticas para la Acción Climática de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), durante el Mexico Carbon Forum 2026.
La fase piloto comenzó en 2020 y se extendió hasta 2025. El SCE sentó las bases de su gobernanza, definió los sectores sobre los que actúa --industrial, generación de energía eléctrica, y petróleo y gas-- y estableció sanciones no económicas.
Ahora, en la llamada fase 1, prevista de 2026 a 2030, el sistema contempla establecer grupos de trabajo, mecanismos de evaluación, subasta, monitoreo y supervisión, sanciones económicas y calendarios de cumplimiento. Además, busca establecer una conexión más robusta con el Programa Nacional de Compensaciones.
El SCE, que forma parte de los mecanismos para cumplir con el Acuerdo de París que México ratificó en 2016, considera instalaciones cuyas emisiones superen las 100,000 toneladas anuales --umbral que se conserva en la fase 1--. Los sectores que contempla concentran aproximadamente 45% de las emisiones totales del país.
“El SCE es un instrumento de mercado fundamental para el cumplimiento de las metas climáticas del país para poder llegar a la NDC 3.0 [Contribución Determinada a nivel Nacional 3.0] que presentó México y que no es nada más que importe el compromiso, sino que es una realidad y tenemos que llegar a eso para tener un México viable”, agregó Munguía.
Sin embargo, el mercado de créditos de carbono no ha avanzado al ritmo esperado en México.
“Hay más empresas que compran créditos de carbono. . . tal vez no el ritmo que nos gustaría a todos”, dijo en reunión con medios Eduardo Piquero, director general de MéxiCO2. “Es verdad que hay cierta desaceleración en temas de sustentabilidad, de demanda de sustentabilidad”.
Para el directivo, el mercado de carbono no ha despegado en el país debido principalmente al débil crecimiento de la demanda de créditos en sus tres principales segmentos: compañías extranjeras, principalmente estadounidenses, que buscan cumplir sus objetivos de sustentabilidad; firmas que buscan cubrir impuestos mediante estos instrumentos; y empresas mexicanas que los adquieren de manera voluntaria para cumplir sus metas ambientales.
Para que eso cambie, de acuerdo con Piquero, se requieren, además de avances regulatorios, incentivos para que las empresas otorguen valor a la compensación de sus emisiones, lo que implica desde el involucramiento del sector público hasta la visión y los objetivos de inversionistas y propietarios de las compañías.
Por ejemplo, actualmente solo Querétaro y Colima aceptan créditos de emisión como pago de impuestos, mientras que 12 estados cuentan con algún tipo de gravamen relacionado con la emisión de gases de efecto invernadero.
El impulso a la demanda de créditos de carbono requiere “una combinación de varias cosas, hace falta más regulación, presionar el tema de los de que los estados permitan que se pague con créditos de carbono, la Federación con su sistema de comercio de emisiones que ojalá vea la luz”, agregó Piquero.
Aunado a ello, de acuerdo con especialistas, la implementación efectiva del SCE enfrenta retos como la adhesión de empresas públicas como Petróleos Mexicanos (Pemex), que figura entre los principales productores de combustibles fósiles asociados con emisiones de gases de efecto invernadero en los registros de Carbon Majors.
México emite más de 780 millones de toneladas de dióxido de carbono equivalente al año, se ubica en el lugar 11 entre los países con mayores emisiones y representa 1.3% del total global, de acuerdo con Semarnat.
FUENTE: AXIS Negocios
Fecha de publicación: 7/09/2026